Se proponen 60 viviendas públicas en régimen de alquiler en Melilla. Y como piezas de un juego de tetris, las viviendas se deslizan en torno a cuatro patios que son el corazón de los edificios. Sirven no solo para ventilar las viviendas, son un medio de climatización natural y el espacio común de los vecinos. Los patios se van abriendo en altura, formando terrazas públicas. Dos son los patios de las palmeras y dos los del agua. Los primeros son patios verdes que llegan a planta de garaje, los segundos tienen una lámina de agua en la entreplanta para refrescar las viviendas y dos terrazas en planta primera y segunda.

alt= visualización del diseño de patios abiertos

Condiciones urbanísticas

Se ha optado por dividir la planta baja en garaje y entreplanta para no computar edificabilidad con la planta de garaje. La pendiente del terreno permite que esta planta quede a cota calle por la fachada donde se encuentran los accesos y semienterrada en el resto de fachadas. En esta misma planta se sitúa el portal que con un solo núcleo central consigue comunicar todas las viviendas (10, 12 viviendas por planta), optimizando así los accesos a las viviendas que se realizarán a través de los 4 patios. Para la altura máxima de toda la edificación se ha tomado la medida de 10,5m desde la rasante de la calle más baja, por ser la más restrictiva.

alt= Ubicación de las 60 viviendas públicas con patios abiertos

Planimetría

La configuración de las plantas responde a criterios de accesibilidad y salubridad. En unas parcelas tan cuadradas con una densidad tan alta de ocupación y un alto número de viviendas por planta, la mayor dificultad reside en conseguir que todas las viviendas tengan una repercusión de fachada digna, una ventilación u soleamiento adecuados y un acceso rápido y sencillo. Para poder conseguir estos objetivos se optó por la utilización de 4 patios.

Tipologías

Se proponen 60 viviendas distribuidas en 32 y 28 en las parcelas A y B respectivamente. Se ha apostado por primar el número de viviendas de 2 dormitorios (73,3%) puesto que se considera que son las más demandadas. Existen distintas tipologías según el número de dormitorios. Se ha intentado minimizar el número de tipologías diferentes, optando por una de 1 dormitorio, otra de 3 dormitorios y 4 de 2 dormitorios. La distribución por plantas y parcelas es la siguiente:

Como criterios generales, se ha procurado diseñar viviendas que fuesen flexibles. Entendida esta flexibilidad como la posibilidad de adaptar las tipologías de alquiler a las demandas del mercado. Se han utilizado tres estrategias:

1.Todas las viviendas de dos dormitorios pueden convertirse en viviendas de 1 dormitorio con la simple manipulación de unos armarios móviles (no empotrados).

  1. La cocina puede incorporarse o independizarse del comedor y del estar con el desplazamiento de una única mampara. Esto permite que en viviendas de reducidas dimensiones se mejore la calidad de vida y se puedan adaptar más fácilmente a las diferentes situaciones cotidianas del día a día.
  2. Maximizar el número de viviendas adaptadas o facilitar la conversión de las tipologías base en viviendas para minusválidos. De esta forma el alquiler de las viviendas podrá destinarse a personas mayores, según la demanda.

Materialidad

Fachadas

Existen dos tratamientos de fachadas: las de los patios interiores y las exteriores. 

En las interiores se propone el uso de celosías y ladrillos con distintos aparejos formando parches a modo de tejidos. Este “patchwork” convierte el ladrillo en un material artesanal y escultórico que intenta empatizar con los usuarios del edificio y crear un atmósfera agradable, en sombra, ventilada y húmeda (gracias a las láminas de agua).

Para la fachada exterior se proponen en las dos plantas en las que está permitido volar, unos balcones profundos de 1,2m y 1,6m pintados de distintos colores dentro de la gama cromática de Melilla. Puesto que el vuelo mayoritario permitido es de 0,6m y no permite el desarrollo de ninguna actividad, se propone ensancharlos hacia el interior. Con estas embocaduras profundas nos protegemos del sol y creamos un espacio intermedios de relación con el exterior. Momentos de conversación junto a la ventana, de lectura, o tendido de ropa.

El pintar el canto de estos “cajones-balcones” de diferentes colores es una forma sencilla de individualizar cada vivienda y despertar el sentimiento de pertenencia a tu hogar; tan difícil de conseguir en viviendas de alquiler. El simple hecho de poder decir: “esa es mi casa, la del balcón naranja” hace que tomemos conciencia del lugar en el que vivimos e incluso lo cuidemos con más cariño.

alt= materialidad de las 60 viviendas públicas con patios abiertos

Sostenibilidad

Entre las medidas más importantes:

-El elemento fundamental son los patios cuyo frescor refrigera las viviendas por medio de la ventilación cruzada. Las fuentes y la vegetación, así como las celosías son elementos que refuerzan este efecto.

-También se incorpora una cubierta aljibe con reutilización del agua para las zonas ajardinadas. Un tratamiento separativo de aguas grises y negras permite la reutilización de las primeras en las cisternas de los baños.

-En cubierta se instalan placas solares térmicas para agua caliente sanitaria.

-Fachada ventilada de ladrillo que aumenta el aislamiento y previene las condensaciones en la cámara.

-Materiales que requieran poco mantenimiento o reposición sencilla y barata.



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